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Resiliencia. Una vía diferente.

    Resiliencia. Una vía diferente.

    En medio de tormentas muchas veces me han preguntado: “Iván, y cómo es que puedes estar tan tranquilo en medio de todo esto?”. No sabía como explicarlo.

    Un día viendo algo en la TV escuché el termino “Resiliencia” y, al no conocer su definición, decidí investigar sobre ello y luego todo tuvo sentido.

    ¿Qué es la resiliencia? La resiliencia es la capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. (fuente) -una de las tantas definiciones-. Personalmente la defino como el “modo de ser, pensar y sentir frente a toda circunstancia que está por encima de ti y tu control” -estado mental y emocional-

    Al momento de leer sobre la resiliencia me di cuenta que tenía que buscar la forma de desarrollarla (o desarrollar el conjunto de habilidades y actitudes que traía consigo) por un razonamiento lógico “puedo estar más positivo dentro de cada situación negativa“. Y así lo hice.

    Antes de desglosar un poco más sobre el desarrollo de la resiliencia, permíteme contarte que ha hecho esta a mi favor y en contra en lo últimos 10 años.

    En contra:

    • Me ha hecho más frio. La resiliencia no es mala, pero el abuso de este estado puede dar a entender que no tienes emociones.
    • Muchas veces se ha apoderado de mi zona de confort. El simple hecho de que siempre esté pensando que todo va a salir bien y que buenos momentos vendrán muchas veces ha “cortado” mi entusiasmo para realizar ciertas tareas.
    • Sentido de superioridad. A veces tendemos a pensar que somos más que otras personas cuando logramos tener un mayor control de las situaciones y emociones. Lo que no es totalmente cierto.

    A favor:

    • Me ha enseñado a vivir mejor y dormir mejor todas las noches.
    • Mis niveles de estrés son totalmente diferentes al de una persona que no desarrolle su resiliencia (aunque no ando con un medidor eh!!).
    • Aprovecho más en tiempo en vez de pasarme lamentandome todo el día.
    • Los momentos más catastróficos de mi vida han sido llevaderos.

    En fin, pudiese diferenciar lo negativo de lo positivo durante mucho rato pero como dije anteriormente, la resiliencia no es mala ni buena, todo está en como se utilice.

    Ahora bien, ¿Cómo desarrollamos la resiliencia y cómo aprovecharnos positivamente de ella? (fuente 1 | fuente 2)

    Establece vínculos con otras personas / cultiva las relaciones: Cultiva un círculo de amistades cercanas y buenas relaciones familiares, porque estas son la personas que te van a escuchar y apoyar en los momentos difíciles, haciéndote más resiliente.

    Pensamiento constructivo: Piensa de forma realista. No veas los problemas o las crisis como catástrofes terribles e insoportables, sino como retos que has de superar. Procura tener una perspectiva amplia y pensar que esos problemas no van a durar para siempre, sino que acabarán pasando. Piensa que tienes la capacidad suficiente como para afrontarlos y encontrar soluciones.

    Desarrolla y define tus sueños, metas y objetivos: Describe, escribe e identifica tus sueños por sobre todas las cosas. Establece metas realistas que te ayuden a empezar a cambiar las cosas que deseas cambiar. Haz algo con regularidad, aunque solo suponga un pequeño paso en la dirección hacia la que deseas avanzar.

    Acepta la realidad y adaptate: Quien se niega a aceptar la realidad tal y como es nunca podrá cambiarla. A veces las cosas no se pueden cambiar en el presente y es necesario saber tener paciencia y esperar. Lo que no tiene arreglo hoy puede tenerlo mañana. Mientras tanto,  acepta las cosas como son tratando de sentirte lo mejor posible con lo bueno que tienes en tu vida.

    Acciona: No hay nada peor que pensar que si no haces nada, todo quedará tal cual, no mejorará ni empeorará. Concentra todas tus energías en buscar vías de escape para la adversidad que enfrentas, no hay peor método que el que no se intenta. Todo lo que hagas en pro de buscar una solución ampliará tu visión del objetivo al que quieres llegar.

    Confía en ti mismo/a: A veces un problema parece tan difícil de resolver que nos parece imposible que podamos hacerlo. Este modo de pensar puede conducir a un sentimiento de impotencia, de estar atrapado sin poder hacer nada. Pero realmente no sabes lo que puedes hacer hasta que lo intentas. Por muy difícil que parezca, piensa que encontrarás el modo tarde o temprano y hallarás la solución. Eso es lo que significa confiar en ti y en tu capacidad.

    Sé optimista, aunque sin dejar de ser realista: Ser optimista significa esperar que ocurran cosas buenas en tu vida, que la situación mejorará en el futuro, que eres capaz de controlar tu vida y hacer los cambios necesarios, y que la vida puede traerte momentos maravillosos que compensen los momentos amargos.

    Aprende a crecer con tus problemas: Por sobre todas las cosas aprende de cada error que cometas, eso te hará cada vez más fuerte, sabio y tendrás mayores herramientas cada vez para enfrentarte a lo que sea con el fin de ver tus sueños cumplidos.

    Buen sentido del humor: Te servirá para reducir tus niveles de estrés, te ayudará a interactuar más fácilmente con los demás e incluso te permitirá soportar mejor las situaciones difíciles. Lo único que necesitas es la capacidad de ver el lado bueno de las cosas.

    Atiende tus necesidades: Debes ayudarte a tí mismo/a antes de poder ayudar a los demás. Cuida de tu cuerpo y de tu mente. Ejercítate y edúcate.

    En conclusión, no importa la situación debemos aprender a reconocerlas, entenderlas, afrontarlas, adaptarnos y contraponernos a ellas siempre con actitud optimista. La vida es más que lamentaciones y quejas.

    por Iván Visón

    Posted by virez / Posted on 21 Oct
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